Embarazo adolescente y estigma. Una deuda pendiente.

No juzguen y no serán juzgados, no condenen y no serán condenados, perdonen y serán perdonados (Lucas, 6, 37)

La maternidad vulnerable es un fenómeno corriente. El tema ha estado en discusión de forma continua desde que comenzó el debate por la legalización del aborto el año pasado. Los grupos pro-vida y pro-aborto poseen miradas encontradas sobre el mismo llegando a generarse duras e interminables discusiones alrededor de él.

En los últimos días los que nos consideramos parte del movimiento pro-vida y otras personas que sin pertenecer a él se oponen a la legalización del aborto recibimos con mucho agrado la noticia de que se decidió crear una línea telefónica cuyo objetivo es la asistencia a mujeres que que se encuentran atravesando un embarazo vulnerable. Las reacciones del sector abortista no se hicieron esperar. Varios referentes del mismo salieron a manifestarse por diversos medios en contra de dicha iniciativa (!). Estas manifestaciones fueron de muy variada índole y muchas de ellas tuvieron gran difusión por lo que omitiré referirme a ellas por una cuestión de concisión 1.

El objetivo de esta entrada no es tanto referirme al embarazo vulnerable en general ni a la discusión en torno a él, sino centrarme especialmente en una de sus clases que siempre se encuentra en discusión y que en mi opinión generan una mayor estigmatización para la mujer: el embarazo adolescente.

Antes de comenzar sin embargo debemos tener una mínima idea acerca de a que nos referimos al hablar de embarazo vulnerable. El concepto de vulnerabilidad a secas es muy discutido en los ámbitos científicos y académicos. De hecho se han formulado conceptualizaciones contradictorias del mismo 2. Podríamos decir que un embarazo vulnerable es aquel que por sus circunstancias se torna de alguna forma anormal para la mujer3. De la definición anterior podríamos inferir que la maternidad vulnerable es aquella que por sus circunstancias fácticas y contexto es susceptible de no desarrollarse con total normalidad. Las circunstancias que pueden tornar a un embarazo (y la posterior maternidad) vulnerables son variadas como lo demostró un estudio llevado adelante por el MELISA Institute en Chile. Esta investigación que fue realizada sobre 3134 mujeres cuyos embarazos podrían considerarse vulnerables encontró que entre las causas que vulnerabilizan un embarazo se encuentran entre otras la coerción de los padres o parejas, la situación socioeconómica y la edad de la mujer.4

El fenómeno de la maternidad adolescente está en crecimiento. En 2016 se estimaba que el 13,7% de los nacimientos producidos a nivel nacional fueron producto de embarazos adolescentes5. Mi intención en esta entrada no es analizar las circunstancias que producen este aumento, ni tampoco las consecuencias que este trae (entre las que se encuentra principalmente la deserción escolar y la pobreza6 entre otros) ya que estas cuestiones están bien documentadas por diversas fuentes de gran prestigio. Más bien esta entrada está dirigida a realizar un breve análisis sobre la estigmatización a mujeres que están atravesando una maternidad vulnerable.

El estigma puede ser definido como una característica o circunstancia que legitima un trato discriminatorio hacia la persona portadora de la misma en comparación con aquellas otras que no la poseen7*. Este produce serias consecuencias en la persona afectada y todas aquellas que las rodean generando inconvenientes de muy diversa índole, pero principalmente relacionados con la inserción social. El estigma reduce a la persona que lo sufre a una situación de inferioridad respecto de las demás8.

Aplicando lo anterior a la cuestión de la maternidad adolescente podríamos decir que cualquier chica que queda encinta se topa con una serie de perjuicios que la afectan en todos los ámbitos de su vida. La adolescente de repente se encuentra sola, a veces hasta repudiada por su círculo más íntimo producto de ciertos prejuicios existentes en la sociedad. Esto la llena de una angustia muy profunda que puede llevarla a experimentar entre otras cosas autoestima baja, sentimiento de inseguridad y depresión9 lo que la puede conducirla incluso al suicidio. Pero sin embargo estas situaciones generalmente llevan a otro desenlace mucho más distinto aunque no menos penoso: la decisión de abortar.

En relación a esto ultimo el estudio del MELISA Institute mencionado supra encontró que de las 3134 mujeres en estudio 486 (es decir un 15,50 % del total) se encontraban en serio riesgo de abortar. Entre las causas de esto se encontró que un 44,4% de estas 486 estarían considerando un aborto debido a la presión ejercida por los padres y/o parejas para hacerlo, un 22,8% por diversas cuestiones personales (entre las que se encuentran la frustración del proyecto de vida y el temor a ser madre soltera), un 20,4% para ocultar el embarazo por temor a los padres y/o pareja y un 4% por otras causas. De las mujeres que los investigadores consideraron en riesgo moderado a bajo de abortar (que representan un 84,5% del total exactamente 2648 mujeres) la investigación arrojó que un 36,5% de ellas considerarían el aborto por carecer de asistencia psicológica y emocional y el resto por cuestiones diversas entre las que se encuentran la presion ejercida por los padres y/o pareja, para ocultar el embarazo, entre otras10. Si bien el estudio fue realizado con mujeres de todas las edades, las cifras anteriores muestran a las claras la influencia que el estigma que pesa sobre las mujeres que cursan un embarazo vulnerable ejerce sobre la vida y la psiquis de esta, llevándola en muchos casos a considerar al aborto como una opción. Si ademas tomamos en cuenta que la adolescencia es una etapa en que la persona se ve grandemente influenciada por su entorno podemos tomar conciencia de la magnitud de los perjuicios que esta estigmatización puede producir a la adolescente que cursa un embarazo.

Pero cuáles son dichos prejuicios existentes en la sociedad? En este punto reproduzco las palabras que Belén Lombardi dijo en una conferencia por el Día Internacional de la Mujer sobre el tema ya que me parecen mucho más gráficas para el lector:
Obviamente tuve miedo, pero ¿a que?. Yo no le tuve miedo a mi hijo. Le tuve miedo a los miedos que me imponía la sociedad, le tuve miedo a mis amigas que me decían “te vas a quedar solterona porque ningún hombre se fija en una mujer que tiene un hijo, no vas a poder estudiar, te va a cambiar el cuerpo". Le tenia miedo a las miradas desaprobadoras en la calle, tenia miedo a salir a la calle porque me miraban con desprecio. […]”11

De estas palabras podemos concluir que los perjuicios existentes en nuestra sociedad hacia la mujer que se encuentra viviendo una maternidad vulnerable son de muy diversa índole. Al observar a una joven encinta la gente realiza diversos tipos de afirmaciones basadas en estos prejuicios. Algunas de estas son: ¿Que habrá andado haciendo? o la más sutil ¿Se habrá olvidado de cuidarse? (ambas sugiriendo que la joven llevaba una vida libertina), Ahora tu vida cambiará para siempre, ya no vas a poder salir con nosotros, etc , Tu cuerpo va a cambiar vas a estar fea (sugiriendo que la joven ha arruinado su vida), Vas a quedarte sola, No vas a encontrar hombre que te mantenga, No vas a poder estudiar, Vas a quedar en la calle, Vas a ser una carga para tus padres (todas sugiriendo que la mujer ha arruinado su proyecto de vida), entre entre muchos otros que no mencionaré por una cuestión de brevedad. El lector habrá podido advertir los prejuicios que surgen tácitamente de estas afirmaciones.

Llegados a este punto y en tren de recapitulación cabe plantarnos el gran perjuicio que estos estigmas provocan a diario a las jóvenes que por diversas circunstancias son madres. La misma Belén Lombardi en la conferencia antes mencionada refiere haber atravesado por problemas de diversa índole (psicologicos, académicos, sociales, etc) producto de haber quedado encinta y decidido continuar con el embarazo. Como ella muchas otras mujeres en este momento están sufriendo lo mismo. Esto nos debería llevar a plantearnos como sociedad la necesidad de destruir estos prejuicios que mas que sumar restan y mucho. El gran problema con ellos es que muchos han calado tan hondo que va a ser difícil desterrarlos, pero debemos ponernos a ello.

Sin embargo como el lector quizá pueda colegir, eliminar la estigmatización que sufren las adolescentes no es suficiente para solucionar los problemas que las madres adolescentes atraviesan día a día. Para ello son necesarias otras acciones asistenciales que pueden incluir tratamiento psicológico, asistencia económica, entre otros12. Este tipo de ayudas puede ser prestada a través de servicios de Seguridad Social prestados por el Estadox o por ONG. En EEUU por ejemplo asociaciones cómo Heartbeat International, Care Net y 13. En nuestro país como mencioné supra se ha creado una línea telefónica de asistencia para las mujeres que estén en esta situación. Más allá de la existencia o no de estas redes de atención la eliminación de los estigmas ayudará a las madres adolescentes y mucho.

Las jóvenes que se encuentran experimentando una maternidad que puede considerarse vulnerable están de por sí llenas de dudas, peguntas, conflictos internos, etc. Entonces ¿por que hacerles mas hondo su pesar estigmatizándolas? ¿Por que acusarlas y denigrarlas, siendo que debido a esto jóvenes llenas de vida y con un futuro prometedor pueden caer en una espiral dramática que puede llevarlas incluso al suicidio?. Mientras como sociedad no hagamos nada para eliminar los prejuicios que pesan sobre la maternidad adolescente seremos en cierto modo responsables por cada chica que se suicide o que decida abortar. Esto ultimo me da pie para un ultimo llamado dirigido especial (aunque no únicamente) al sector pro-vida. La estigmatización a la madre adolescente es una de las principales causas de aborto. Si queremos evitar esta aberrante practica (porque en el fondo no creo que nadie o casi nadie está a favor de la realización de abortos) debemos trabajar en eliminar los prejuicios. Si no lo hacemos, la frase salvemos las dos vidas pierde mucho de su sentido ya que en cierto modo estaremos impulsando a las jóvenes a realizarse abortos. Reflexionemos sobre esto, las jóvenes madres lo agradecerán.

Quiero agradecer a Belén Lombardi por la ayuda incalculable que me prestó al atender mis consultas sobre el tema. Además su historia me inspiró a introducirme en un tema que me ha apasionado. Belén es una referente pro-vida, ha dado muchas conferencias sobre el tema y es bastante conocida por su actividad en favor de las dos vidas. Sin ella este artículo no hubiese sido posible.

*La palabra prejuicio puede ser definida como una opinión preconcebida, generalmente negativa, hacia algo o alguien. Como el lector puede observar el concepto es similar al de estigma. Por esta razón y en aras de simplificación utilizaré ambos conceptos como sinónimos de aquí en adelante.

x En mi opinión esto no es lo óptimo especialmente en nuestro país ya que debido a la difícil situación económica que este atraviesa generaría un aumento del gasto publico pudiendo agravar la situación. Sin embargo esta es una opinión muy personal que el lector no debe necesariamente compartir.
                                           
1 El lector puede si lo desea leer las siguientes noticias publicadas por diarios de circulación nacional sobre el tema: "Cómo funcionará el 0800 "pro-vida" para asistir a mujeres con embarazos inesperados" Infobae disponible en https://www.infobae.com/sociedad/2019/03/11/como-funcionara-el-0800-pro-vida-para-asistir-a-mujeres-con-embarazos-inesperados, "Polémica por un 0800 "celeste" para ayudar a mujeres con embarazos inesperados" Perfil disponible en https://www.perfil.com/noticias/politica/polemica-0800-celeste-para-ayudar-mujeres-con-embarazos-inesperados.phtml
"Los 'celestes' lanzaron un 0800 de ayuda a mujeres ante embarazos inesperados" Clarín disponible en https://www.clarin.com/sociedad/celestes-lanzaron-0800-ayuda-mujeres-embarazos-inesperados_0_5hx8ddSA7.html.

2 Carolina Montero Orphanopoulos, Segio Valenzuela Puchulu, “Embarazo vulnerable. ¿Cuál es el aporte de la bioética?”, Revista Iberoamericana de Bioética, 5 (2017), disponible en https://www.researchgate.net/publication/320721831_Embarazo_vulnerable_Cual_es_el_aporte_de_la_bioetica (consultado el 12/03/2019).

3 Comunidad y Justicia, Embarazo Vulnerable Realidad y propuesta de políticas públicas, disponible en https://www.comunidadyjusticia.cl/attachments/article/328/Embarazo%20vulnerable.pdf (consultado el 12/03/2019).

4 Ibidem

5 Valeria Chavez, “Por día 300 adolescentes menores de 19 se convierten en madres” en Infobae, 5/8/2018, disponible en https://www.infobae.com/salud/2018/08/05/por-dia-300-adolescentes-menores-de-19-anos-se-convierten-en-madres-en-la-argentina/ (consultado el 12/03/2019).

6 Comunidad y Justicia, op. cit.

7 María Nieves Quiles, "Estigmatización y marginación social de colectivos de jóvenes", Xuventude: retos e esperanzas, 1998, 29-53, disponible en https://ruc.udc.es/dspace/bitstream/handle/2183/10692/CC%2042%20art%203.pdf

8  Ibid., pág.4.

9 Elisabeth Mori-Quispe Hans Contreras-Pulache y otros, Evaluación de un instrumento para cuantificar la estigmatización de la adolescente embarazada en el Perú, Anales de la Facultad de Medicina, 76(2015), 141-6 disponible en http://www.scielo.org.pe/pdf/afm/v76n2/a06v76n2.pdf (consultado el 12/03/2019)

10 Comunidad y justicia, op. cit.

11 Belén Lombardi, Conferencia “Celebrando el Día de la Mujer por Nacer”, 8/3/2019 disponible en https://www.youtube.com/watch?v=Be-UsL2YxnQ (consultado el 13/3/2019).

12 Respecto al tema recomiendo al lector un estudio publicado por las ONG chilenas Comunidad y Justicia e Idea País denominado Embarazo Vulnerable Realidad y propuesta de políticas públicas disponible en https://www.comunidadyjusticia.cl/attachments/article/328/Embarazo%20vulnerable.pdf"

13 Comunidad y Justicia, op. cit.

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